«Las madres debemos disminuir el nivel de autoexigencia y tener flexibilidad respecto a los imprevistos»

El truco para ser madre y llegar a todo es simple: no tratar de llegar a todo. Elegir, priorizar y, luego sí, planificar. "No le podemos decir sí a todos ni tener la casa impecable y, además, rendir en el trabajo y en el tiempo que pasamos con nuestros hijos", señala Lucía Jiménez Vida. Con ella hemos hablado de hábitos, orden y productividad para madres que quieren salir del caos que supone, muchas veces, la maternidad.

¿Cómo ha cambiado la forma de priorizar tu tiempo desde que eres madre?

Después de convertirme en mamá, mis prioridades de vida han cambiado totalmente. Si antes ponía mi desarrollo profesional y, con ello mi negocio, en primer lugar, ahora está el cuidado de mi hija. No era algo que tuviera decidido antes, simplemente me nacía hacerlo así, necesitaba estar con ella y las condiciones de vida que había creado anteriormente me han permitido poder dedicarle todo el tiempo que he querido.

Tampoco me olvido de mí misma e intento priorizar tiempo para mi autocuidado, pero es mucho menos de lo que me dedicaba antes de ser madre. Lo importante es identificar cuáles son nuestras prioridades en este momento de nuestra vida y, a partir de ahí, crear tiempo para ellas.

¿Imaginabas que el cambio iba a ser tan grande? ¿Te habías planificado con antelación para ello?

No me lo podía imaginar en absoluto: no tengo amigas cercanas que hayan sido madres, tampoco familiares y en redes sociales no se muestra esta experiencia. Así que no tenía referentes y no estaba preparada para ello.

Durante las primeras semanas de vida de mi bebé, sentía que no hacía nada, que solo estaba sentada durante horas. Hasta que decidí cambiar el chip. ¿Cómo que no hacía nada? Estaba alimentando a mi bebé, proporcionándole mis brazos y mi cuerpo para dormir, para transmitirle seguridad. Era su vínculo con el mundo. Estaba viviendo una experiencia única y decidí experimentarla con mi 100%.

Lo que sí planifiqué fue mi negocio para poder disfrutar de mi permiso de maternidad a jornada completa y sin interrupciones. Trabajé mucho el año anterior para tener ahorros que me permitieran mantener mi calidad de vida incluso si no trabajaba durante meses.

¿Cómo consigues organizarte para sacar adelante tu negocio mientras cuidas de tu bebé?

Haciendo equipo, tanto a nivel personal como a nivel profesional, y teniendo muy claras mis prioridades de negocio: qué es importante para conseguir mis objetivos anuales.

En casa, mi marido cuida de nuestra hija por las tardes para que yo pueda trabajar un par de horas cada día (y, también, algún fin de semana). Además, su permiso de paternidad nos ha venido estupendamente para las épocas de mayor intensidad en mi negocio.

Dentro de mi empresa, este año he delegado más que nunca, contratando perfiles específicos que me ayuden con tareas como la redacción de textos, el diseño, soporte o ajustes técnicos, entre otras cosas.

¿Dirías que eres más productiva que antes de ser mamá?

¡Mucho más! Si solo tengo un par de horas para trabajar, me cunden mucho más que antes: necesito estar 100% enfocada y tener súper claro lo que voy a hacer. No me puedo permitir perder el tiempo pensando por qué tarea quiero empezar. Tengo que saberlo con antelación.

Para mí, ser productiva no es una cuestión de trabajar más horas, sino de conseguir un mayor impacto con menor esfuerzo. Es lo que yo llamo la Ley del Mínimo Esfuerzo y el Máximo Rendimiento.

¿El hecho de trabajar desde casa te ayuda?

 Sí, desde que emprendí mi negocio he trabajado en casa, así que tengo creadas las condiciones ideales con una habitación dedicada a mi oficina. Esto me permite condicionar mi mente para concentrarme más fácilmente cuando entro en ella.

Además, me ayuda a conciliar. Cuando estoy trabajando y mi bebé se despierta de la siesta, puedo darle el pecho, estar con ella, y seguir después. Es verdad que, a veces, también supone una distracción, pero me sigue mereciendo la pena por estar cerca de mi hija.

¿Cómo podemos las madres aumentar nuestra productividad sin morir en el intento?

 Lo fundamental es tener claras nuestras prioridades, tanto en la vida como en el día a día, y planificarnos con antelación sabiendo que, probablemente, haya cosas que tengamos que replanificar. Por eso, debemos disminuir el nivel de autoexigencia y tener flexibilidad respecto a los imprevistos que puedan surgir.

No se trata de planificar al milímetro cada minuto de nuestro tiempo, sino de tener claro qué tareas son más importantes, cuáles son urgentes y actuar en consecuencia.

¿Cuáles son tus trucos esenciales para estar siempre donde quieres estar?

Practicar el mindfulness en cada momento de mi vida. Desde que nació mi hija, tuve claro que quería estar 100% presente con ella. Mientras le doy el pecho, mientras ella juega, cuando estamos juntas, la observo. Me fijo en cada pequeño detalle: cómo agarra sus juguetes, adónde mira, cómo reacciona.

Esto me ayuda a estar en el aquí y en el ahora en lugar de permitir que mi mente se vaya a otro lugar, como los quehaceres pendientes o cualquier otra preocupación.

Del mismo modo, cuando trabajo, no me siento culpable. Tampoco cuando dedico tiempo a mí misma. Soy consciente de que no soy solo mamá, también soy mujer, soy empresaria. Tengo muchos roles y, si quiero tener un buen desempeño en ellos, necesito estar presente.

Esto me permite elevar mi nivel de energía y sentirme desarrollada en los diferentes aspectos de mi vida, lo que se traduce en una menor frustración y una mayor capacidad para disfrutar de cada instante junto a mi bebé.

¿Qué hábitos crees que son básicos para una mamá?

Para las madres, es necesario practicar unos minutos de meditación o respiración consciente cada día. Es clave para sentir calma y estar centradas en lo que estamos haciendo. Solemos tener tantas cosas en la cabeza, que acabamos agotadas. Esos minutos de mindfulness nos ayudan a silenciar los pensamientos un instante y conectar con nosotras mismas.

También hacer ejercicio y, si no tenemos tiempo, mantenernos activas: salir a pasear con paso ligero puede ayudarnos cuando vamos con nuestros bebés.

Y planificar: las tareas, el menú semanal, los eventos de cada miembro de la familia… Todo lo que podamos, para así liberar nuestra mente. Importante que escribamos las tareas siempre en un mismo lugar, así no se nos olvida nada.

Muchas madres nos lamentamos por no llegar a todo. ¿Qué consejo nos darías?

Que dejemos de intentar llegar a todo, es una meta inalcanzable que únicamente consigue frustrarnos: elige a qué quieres llegar, qué es importante para ti y elimina todo lo demás. No le podemos decir sí a todos ni tener la casa impecable y, además, rendir en el trabajo y en el tiempo que pasamos con nuestros hijos.

Quédate con lo esencial, lo verdaderamente importante, elimina el resto y delega lo que no puedas quitar. Por ejemplo, contratando a alguien que asuma las tareas del hogar aunque sean unas pocas horas a la semana o pidiendo ayuda a nuestro entorno.

Sobre Lucía

Lucía Jiménez Vida se dedica a dar más vida a sus clientas. A través de sus formaciones, conferencias y contenidos en YouTube, ayuda a otras mujeres a gestionar mejor su energía y su tiempo gracias al poder de los hábitos y la productividad desde la esencia. Su canal de YouTube, donde habla de estos temas, supera los 53.200 suscriptores.

Es autora del libro «Rituales de Hábitos» (Vergara, 2021), una guía con la que ayuda a sus lectores a lograr lo que se propongan sin depender de su motivación diaria.

Ha diseñado los programas formativos de mentoría grupal «100% FOCUS» y «Hábitos Esenciales», así como el curso online «Crea tu tiempo».