«La culpabilidad, las dudas y el miedo a “hacerlo mal” vienen de regalo con la maternidad»

El fracaso de mi lactancia me hizo aún más difícil un posparto en pleno confinamiento. Sentía que había fracasado como madre a todos los niveles. Por suerte, el tiempo y la vida fueron poniendo las cosas en su sitio, aunque a veces sigo sintiendo esa espinita clavada muy adentro. La entrevista de hoy es una cura emocional, un regalo para mi pasado y un recuerdo para el presente, el mío y el tuyo: dar o no el pecho no determina el tipo de madre que eres, el tipo de madre que serás.

La lactancia y la culpa

¿Es obligatorio que las mujeres amamantemos a nuestros hijos?

Me gusta mucho esta pregunta porque la figura de asesora de lactancia se vincula a conceptos como “lactancia materna exclusiva”, “lactancia prolongada”... como si la lactancia fuera para nosotras la única opción, pero no es así. Nuestra función es ayudar a las mamás a tomar decisiones desde la información y apoyarlas sea cual sea esa decisión. Dicho esto, la respuesta corta a esta pregunta es no, desde luego no es obligatorio dar el pecho. La respuesta larga es que cada mujer, cada familia, cada niño es un mundo, lo importante no es dar el pecho o no darlo, es que todas las madres tengan información fiable, actualizada y apoyo del sistema sanitario y de su entorno más cercano para tomar una decisión informada, bien informada. He encontrado muchos casos de mamás que han dejado de dar el pecho por tener información errónea y luego se han arrepentido, eso es lo que, desde mi opinión, no debería pasar. 

A mí el biberón me salvó la vida, aunque me costó muchísimo tomar la decisión. ¿Por qué crees que nos ponemos esa presión?

La culpabilidad, las dudas, el miedo a “hacerlo mal” vienen de regalo con la maternidad. Cualquier decisión que atañe a nuestros bebés nos crea muchas inseguridades, queremos lo mejor para ellos pero hay veces que lo mejor para ellos es lo peor para nosotras y entonces entramos en una contradicción, que seguro que nos resulta familiar a todas las mamás, en la que se contraponen nuestras necesidades y las de ellos. En ocasiones, la balanza se inclinará a favor de ellos y nosotras “sacrificaremos” algunas cosas y a veces será al contrario y nos pondremos a nosotras por delante y es ahí donde entra en escena la culpa, alentada también por la autoexigencia, tenemos que  ser “las mejores madres del mundo”. 

Como consejo a las mamás que lean estas líneas les diría que bajen el nivel, es imposible hacerlo todo perfecto, somos imperfectas y por eso somos maravillosas y la mejor mamá que nuestro bebé pueda tener. Toma la decisión que necesites y no te sientas mal, no hagas caso de comentarios ajenos que no saben cuál es vuestra situación (los opinólogos hacen mucho daño), lo estás haciendo bien, de verdad. 

¿Qué le dirías a una madre que se ve sobrepasada por la teta?

Primero le diría que buscara apoyo de otras mamás, hay grupos de madres en facebook o incluso en su ciudad o pueblo puede haber un grupo de apoyo a la lactancia y que se desahogue, sentirnos arropadas, escuchadas y comprendidas hace mucho y nadie nos va a entender mejor que otras madres que estén pasando por lo mismo o lo hayan pasado ya. 

Segundo, buscar información, ¿quizás tu bebé está pasando por un brote de crecimiento? ¿quizás tienes dolor por un mal agarre? Intentar encontrar la causa de su malestar. 

Una vez hecho todo lo anterior si lo que realmente quiere es destetar le acompañaría en el proceso y le ayudaría a conseguirlo de la mejor forma posible para ella y para su bebé. 

¿Y a una embarazada que está dudando sobre si darle o no el pecho a su hijo?

Muy parecido al caso de antes, primero hacer tribu, esto es muy importante, saber las experiencias de otras mamás, compartir dudas, miedos… y segundo información, libros, talleres, charlas sobre lactancia, información actualizada y fiable para tomar una decisión consciente y con una base sólida y firme.

Trucos para una lactancia perfecta

¿Cómo podemos prepararnos para tener éxito en nuestra lactancia?

Estamos hechas para amamantar, nuestra naturaleza es mamífera, aún así hay una frase que resume también este punto que es “el bebé nace sabiendo mamar pero la mamá no nace sabiendo amamantar”. Para tener éxito en la lactancia es muy importante estar informadas, ver a otras mamás amamantar, saber cómo es el proceso, qué problemas pueden surgir y cómo solucionarlos o a quién acudir, saber qué cosas son normales y qué cosas deben preocuparnos… la información (sé que puedo ser pesada) es la clave del éxito. 

¿Es posible remontar una lactancia que empieza mal?

Desde luego que sí, de hecho es muy habitual que los inicios sean escabrosos y después de modificar algunas cosas se consiga la estabilidad y el confort de la lactancia. 

Incluso si decidiste no dar el pecho y te arrepientes, se puede relactar a un bebé y te digo aún más, si nunca has dado el pecho pero quieres amamantar a tu bebé (casos de adopciones o de maternidades compartidas) también puedes lograrlo, se llama inducción y es un proceso largo pero con ayuda y asesoramiento, es posible. 

¿Dar la teta es sólo cosa de mamá? ¿O los de alrededor pueden facilitarnos las cosas?

El entorno es super importante en la lactancia, el apoyo de nuestra familia, de nuestra pareja es crucial para poder tener una lactancia exitosa, tranquila y feliz. Sobre todo los tres primeros meses los bebés tienen un estómago muy pequeño y están, literalmente, todo el día mamando, la mamá puede sentirse agobiada por no “poder hacer nada”, la pareja o la familia puede ayudar haciendo todas esas cosas a las que la mamá no llega, comida, casa, compra… Facilitar estas cosas ayudan mucho más de lo que parece. 

¿Cuándo sabemos que ha llegado el momento de parar?

La lactancia durará lo que la mamá y/o el bebé decidan, esto es super personal e individual. La OMS recomienda que la lactancia dure al menos los dos primeros años del bebé, pero esto es una recomendación no una obligación. Si la mamá ya siente que ha llegado el momento y tiene toda la información, adelante, hay muchas formas de hacer un destete dirigido, aquí aconsejo buscar ayuda de una asesora para hacerlo de la mejor forma teniendo en cuenta cada caso individual. Y hablando de los bebés el destete natural (sin interferencias de ningún tipo) se da entre los 2,5 y los 7 años, por tanto, tarde o temprano el bebé dejará de mamar. La lactancia es una díada mamá-bebé y solo les pertenece a ellos. 

¿Qué beneficios destacarías de dar el pecho? Dime los tres más importantes para ti

Beneficios hay muchísimos la verdad, quedarme con tres es difícil pero voy a intentarlo: 

  1. Siendo prácticos es muy cómodo y gratuito. No hay que calentar biberones, ni esterilizar nada, ni comprar leche de fórmula (que no es nada barata). La leche materna está disponible en cualquier lugar a cualquier hora.
  2. A nivel inmunológico es mágica, el pecho tiene unas glándulas (las glándulas de Montgomery) que detectan las necesidades del bebé por su saliva y la leche cambia su composición para pasarle anticuerpos y ayudar a sus defensas contra las enfermedades que puedan contraer. 
  3. Vínculo y apego. La teta es mucho más que alimento. El vínculo que se crea entre mamá y bebé mediante la lactancia es único, el bebé se siente seguro, protegido, se calma, se relaja, se autorregula… el apego se hace mucho más fuerte. No olvidemos que el apego seguro es fundamental en el desarrollo de nuestros bebés a todos los niveles. 

Sobre Sara

Soy Sara, asesora de lactancia y logopeda especialista en anquiloglosia. Puedes encontrarme en las redes sociales como @saralactancia y en mi página web saralactancia.com. En mi página hay talleres online informativos sobre temas de lactancia que pueden ser de ayuda y también un apartado de relatos de lactancia donde podrás conocer las experiencias de otras mamás o compartir la tuya propia. En Instagram hago una labor divulgativa rompiendo mitos sobre lactancia y dando consejos actualizados.